Hace unas semanas falleció el maestro de bandoneón Alfredo Marcucci. Conocà a Alfredo quando yo estaba empesando a bailar tango, unos quince años atrás. Fui a un taller de verano en las Ardenas Belgas y mientras los bailarines tomaban clases con Lalo y Mirta Diaz, Alfredo dirigÃa con Juan Pablo Dobal la clase de los músicos.
Alfredo nacÃo en Buenos Aires en el año 1930. Su padre murÃo quando estaba chico, y por eso se acercó mucho a su tÃo, el legendario bandoneonista Carlos Marcucci. De el aprendió a tocar el fueye. Desde sus diecisiete años empezó a tocar en varias orquestas en la ciudad porteña que todavÃa estaba celebrando la epoca de oro del tango. Entre las orquestas en las cuales que tocó, figurabann las más prestigiosas como la de Raùl Kaplùn, Julio De Caro, Enrique Francini y la del gran Carlos Di Sarli.
Al fin de la década del cinquenta el tango perdÃo su popularidad y eso lo hacÃa muy difÃcil para encontrar trabajo en Buenos Aires para un músico. Empesó a viajar tocando en un conjunto de jazz y más tarde se junta a "Los Paraguayos", un conjunto folklórico muy popular entonces. Con ellos viajó durante años por todo el mundo.
En sus viajes pasaba por Amberes donde conoció a una mujer y cansado de tantos años de mucho viaje y de poca guita, decidió de casarse y ir a trabajar en una fábrica en Bélgica.
Los músicos Dirk Van Esbroeck y Juan Masondo sabÃan que hubo un bandoneonista en el paÃs y lo invitaron en su nuevo grupo "Tango Al Sur". En 1986 podrÃa tomar la jubilación anticipada. Asà empezó su segunda carera comó la figura emblemático del tango en Bélgica.